En el lenguaje familiar suelen utilizarse palabras como “trampa de radar” (control de velocidad no avisado), “flash”, “cámara”, “caseta” o similares para describir los modernos dispositivos de medición de velocidad. Debemos indicar que éstas son parcialmente engañosas y que no describen suficientemente al
dispositivo y su modo de funcionamiento. La causa de esto es la variedad de tecnologías que pueden ser de aplicación para medir la velocidad. En principio, actualmente en la práctica se utilizan todos los métodos de medición. Sin embargo, especialmente en los últimos años, se constata que se están imponiendo la medición por radar y el uso de un haz de láser, dejando a un lado las barreras radioeléctricas, complicadas de instalar para su uso móvil. Esto es especialmente notorio en los
nuevos estados federales alemanes, en los cuales la Policía se pertrechó con la última tecnología, decidiéndose mayoritariamente por el radar y el láser. Sin embargo, en autopistas ocasionalmente aún se hace uso de dispositivos de medición por barreras radioeléctricas. Otro método de medición conocido son las así llamadas “casetas” o “semáforos fotográficos” de instalación fija, que pueden hallarse en todo el territorio federal alemán. La medición por medio de
grabación en vídeo es muy improbable, debido al reducido número de coches de servicio civiles con el equipamiento necesario, e incluso si se diera el caso, la práctica corriente es que los funcionarios sólo sancionan las “infracciones de tráfico de mayor gravedad” como acuciar, coaccionar y excesos de velocidad extremos respectivamente. Fuera de Alemania se utilizan casi exclusivamente radar y láser para los controles de velocidad. |